EL CANARIO SILVESTRE (SERINUS CANARIA)

EL CANARIO SILVESTRE (SERINUS CANARIA)

Por Francisco Javier Manchado – CN N594

 

DESCRIPCIÓN Y HÁBITAT

El canario doméstico actual tiene su origen en el “Canario Silvestre”. Serinus Canarius Canarius, es una especie endémica de la fauna macaronésica cuyo hábitat es todavía frecuente en las islas de Tenerife, Gran Canaria, El Hierro , La Palma y La Gomera.

Habita en bosques y campos cultivados hasta una altitud de 1.800 metros sobre el nivel del mar, junto a pequeños cursos, fuentes o charcos de agua limpia. No existe un evidente dimorfismo sexual, pero los machos suelen tener un color más vivo, ya que incluso dependiendo del lugar donde habitan, dentro de una misma isla se pueden observar pigmentaciones más o menos intensas, lo cual está motivado por el tipo de alimentación ingerida.

Esta especie está muy próxima a su pariente en género: el verdecillo. En cómo se produjo su asentamiento, desarrollo y evolución pueden barajarse varias teorías. Posiblemente el canario debió formarse a partir de bandadas aisladas de verdecillo procedentes de poblaciones migratorias europeas que, al quedar aislados en el archipiélago canario, sufrieron los típicos procesos de especiación tan frecuentes en las poblaciones insulares.

El canario silvestre tiene una talla ligeramente superior a la del verdecillo, oscilando entre doce y doce centímetros y medio. Su pico es cónico y pigmentado de un color gris oscuro, al igual que las uñas. El tono general del plumaje es verde grisáceo, siendo los matices verdes y amarillos más intensos en el macho que en la hembra. El primero presenta diseños amarillos en la frente, cejas, garganta, pecho y obispillo, si bien no son tan nítidas como en el verdecillo. En ambos sexos la región abdominal es blanquecina, las patas blanco grisáceas, las plumas coberteras son verdes amarillentas y el plumón, gris mate muy oscuro. Todo ello le proporciona un perfecto mimetismo con la vegetación.

ALIMENTACIÓN

Es fundamentalmente granívoro, ingiriendo gran cantidad de semillas, pero también come yemas, brotes verdes y frutos, especialmente higos. Durante la cría es posible que los insectos formen parte de su alimentación.

CRÍA

Fuera de la época de celo, no suele ser un pájaro territorial, formando pequeñas bandadas. Por el contrario, en el período de celo, el macho fija un territorio reproductor mediante el canto, siendo precisamente estas facultades canoras las que han debido servir de atracción al hombre para su adaptación como animal doméstico. La época de reproducción tiene lugar en los meses de abril a junio, siempre en régimen de monogamia. El nido lo construye con hierbas secas, musgo, pelillos y plumón, ubicándolo generalmente en arbustos a una altura inferior a los cinco metros del suelo. La puesta suele ser de cuatro huevos de color azulado con motas pardas y negras, siendo incubados por la hembra durante trece días. Ambos padres cuidan y alimentan a la descendencia.

HISTORIA

Su difusión con la llegada de los primeros conquistadores fue rápida, ya que si unimos su bello canto a su fácil adaptación a la cautividad, el resultado fue que despertó un gran interés. A principios del siglo XV se produce un verdadero redescubrimiento de las Islas Canarias, ya que Enrique III el Doliente, rey de Castilla, encargó a los caballeros normandos Juan de Bethencourt y a Gadifer de la Salle, la empresa de anexionar las llamadas Islas Afortunadas a la Corona de Castilla. Juan de Bethencourt importó a Europa los primeros ejemplares de canarios silvestres, algunos de los cuales fueron ofrecidos al rey Enrique III de Castilla, por lo que es posible que fuera este monarca el primer afortunado poseedor de canarios en el continente europeo.

En el segundo viaje, Bethencourt importa nuevos canarios, esta vez con destino a Francia, ofreciéndoselos a la reina Isabel de Baviera, esposa de Carlos VI en el año 1410. Rápidamente, en las cortes europeas, se difundió la costumbre de criar canarios y en el siglo XV y el canario fue un ave de lujo, siendo el XVI cuando se establecen centros comerciales, donde Flandes y España eran los principales centros receptores. A partir de los puertos españoles se comercializa a Italia, que pasa a ser un importante centro la aclimatación, especialmente la templada zona del Alto Adigio, desde donde la ruta comercial continúa hasta Alemania.

La extensión de la canaricultura por Europa se realizó a través de las Cortes Reales y de la alta nobleza en un principio, estableciéndose posteriormente las rutas comerciales mediante las vías: Primera, Gran Canaria, España peninsular y Flandes-ltalia- Flandes, Austria, Alemania y América, y la segunda, La Palma-Francia, Tenerife-lnglaterra. La burguesía europea, a la vista de los grandes precios que alcanzan los ejemplares de canarios, pronto comienza a desplazar a la nobleza, interesándose por su cría bajo verdaderos y florecientes industrias avícolas.

A finales del siglo XVI la canaricultura era ya un hecho en Europa, aunque el comercio de pájaros se mantuvo durante este siglo y el siglo XVII, pero cayó hasta casi desaparecer en el siglo XVIII, por lo que la caza y la importación desde las islas dejaron de ser necesarias. Esto implicó la inexistencia de todo peligro de extinción y hoy podemos gozar de una importante población de canarios en libertad.

MUTACIONES HACIA EL CANARIO DOMÉSTICO

Como ocurre con todas las razas de animales, cuando se crían en cautividad empiezan a aparecer mutaciones que el hombre se encarga de fijar. Todas estas mutaciones unidas a algunas afortunadas hibridaciones como la realizada con el Cardenalito de Venezuela, y un meticuloso proceso de selección, han dado lugar a multitud de variedades de canarios, con frecuencia sin ningún parecido con sus antepasados. Hemos de destacar tres grandes grupos: los especialistas en cantos, los de color y los de forma y rizo. No quiero finalizar este artículo sin un reconocimiento al CANARIO SILVESTRE, origen de toda la canaricultura, y que como abanderado ha llevado el nombre de las Islas a todos los rincones del mundo.

Francisco Javier Manchado (CN n594) es criador de cardenalito de Venezuela, xanthogastra, psaltria y otros carduelis americanos. Campeón de España con Cardenalito de Venezuela

 

 

 

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